sábado, 3 de julio de 2010

Luis Suárez: héroe y mártir a la vez

Si Assamoah Gyan, el mejor futbolista ghanés y a la vez uno de los más destacados de este Campeonato del Mundo, hubiera anotado el penal al último minuto del tiempo extra del partido contra Uruguay, seguro que el delantero uruguayo Luis Suárez hubiera sido enviado (injustamente) al paredón, debido a que evitó un gol del cuadro africano con la mano cuando el partido se acababa.

Porque con ese gol, se acababa el encuentro y Ghana lograba alcanzar las semifinales, hecho que no ha sido registrado por selección africana alguna. Y porque Uruguay, pese a todo su esfuerzo y garra mostrada en todo el partido, se iba del torneo.
No obstante, pese a haber incurrido en una falta indicada en el reglamento, lo cual acarreaba el cobro de la pena máxima y su expulsión del terreno de juego,Luis Suárez hizo bien. El delantero del Ajax holandés, al ver que su arco iba a caer batido, puso su extremidad superior para que esto no ocurra. Tras ver la tarjeta roja, Suárez salió llorando de la cancha, acaso porque pensaba se venía lo peor.
Pero como en esas películas de ficción, ocurrió lo inesperado. Gyan remató fuerte, pero su remate pegó en el horizontal, el cual fue bendecido por el golero charrúa Muslera, como una forma de agradecimiento al cielo por ese desenlace.
De supuesto villano, Suárez pasó a ser héroe. Y a la vez mártir. Porque, como cualquiera de aquellos que dieron su vida por la Patria para que esta no muera, Luchito Suárez prefirió morir e inmolarse por su camiseta, antes que ver batido su arco y en consecuencia, a su país eliminado del mundial.
Esa inmolación de Suárez evitó el gol, y le dio al menos un respiro hasta el final a la selección de Uruguay. Esa misma que después, con un gran envión anímico, supo responder en la definición por penales, cuya última ejecución fue protagonizada por Sebastián Abreu. Sí, este mismo “loco” que en su momento fue criticado, fue quien con una definición suave y sutil, le dio la victoria a su país, que ahora se ubica entre los cuatro mejores del mundo luego de 40 años.
Lástima por Ghana, que demostró ser un digno rival, y de lejos el mejor del continente africano. Se puso en ventaja al finalizar el primer tiempo, y pese a que luego le empataron, jugo en gran nivel todo el partido, y tuvo el infortunio de su lado en los penales. Pediría a sus hinchas no recriminen a Gyan, su mejor jugador, porque como le pasó a Roberto Baggio en la final contra Brasil en 1994, llevó a su equipo lejos, y también falló un penal decisivo. Así sucede con los grandes. Y Gyan es uno de ellos.
No sabemos cuál será el destino de Uruguay en la Copa del Mundo. Quizás no salga campeón. Quizás Holanda sea más y el martes acabe con sus sueños de reverdecer sus laureles. Pero de lo que sí pueden estar seguros, es que no sólo tienen un buen esquema de juego y grandes jugadores que anotan golazos como el del empate de Forlán, sino defensas como Fucile que pueden morir en la cancha, o delanteros como Suárez que pueden inmolarse con tal que la Patria no muera. Y que darán todo para llegar más lejos de lo que han llegado.

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